viernes, 17 de diciembre de 2010

Estado de alarma

Por si alguien no se ha enterado aún, ayer hubo una votación para aumentar el tiempo que estaremos en "estado de alarma" en nuestro país. Hubo un revuelo, porque el presidente del congreso no dejó entrar a los señores y las señoras que, por rutina, no asisten a los plenos, entran para votar y se van a su casa con un par de sueldos y dietas pagadas. Tampoco sé si en este caso le beneficiaba o no a su partido, pero ahí queda eso:


Bueno, hablemos de la votación. Parece que es lo más normal del mundo, pero declarar el estado de alarma entra dentro de los regímenes de excepción estipulados en la constitución. En éstos, por una causa mayor, se suspenden los derechos de los ciudadanos. En concreto en el estado en que nos encontramos, que es el primero en la escala, el más suave, se nos eliminan los siguientes derechos (o al menos al colectivo/ámbito que decidan las autoridades):

(*)
Limita la circulación o permanencia de personas o vehículos en horas y lugares determinados, o las condiciona al cumplimiento de ciertos requisitos.

Practicar requisas temporales de todo tipo de bienes e imponer prestaciones personales obligatorias.

Intervenir y ocupar transitoriamente industrias, fábricas, talleres, explotaciones o locales de cualquier naturaleza, con excepción de domicilios privados, dando cuenta de ello a los Ministerios interesados.

Limitar o racionar el uso de servicios o el consumo de artículos de primera necesidad.

Impartir las órdenes necesarias para asegurar el abastecimiento de los mercados y el funcionamiento de los servicios y de los centros de producción afectados.

Me parece una barbaridad que se haya prorrogado esto porque no quieren conflictos con los ciudadanos que vayan a coger aviones en Navidad. En fin, solucionen problemas, que para eso están. No quiero entrar al trapo de quién tiene razón en este conflicto, porque no lo sé.

Pero lo que sí sé es que los políticos se están echando las manos a la cabeza porque hay unas cuantas personas que (atención): cobran sueldos muy altos y puntualmente faltan a su trabajo haciendo que todo el país se vaya al carajo, con perdón.

Sustituyamos puntualmente por reiteradamente y tendremos a nuestra clase política, en concreto, a la mayoría de los que conforman los dos grandes partidos. Como siempre, habrá personas excepcionales en política, pero son una minoría que además se quedan en sus pueblos, para hacer el bien por sus vecinos, sin codearse con gentuza que sólo busca dinero.

(*) Datos obtenidos en la Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Estado_de_alarma





1 comentario:

  1. No sabía lo del recorte de derechos. Ya sólo por eso me parece innecesario y sobrante. Porque a los controladores no creo que se les ocurra hacer otra igual. Supongo que después de la encuesta esa en la que salía que a más de un 60% de la gente le había parecido bien la gestión del Gobierno con el tema de los controladores, se han aferrado a eso como a un clavo ardiendo, pensando que lo que hoy es bueno para su imagen, mañana seguirá siéndolo.

    Releyendo, veo que en ese último párrafo está Labordeta y lo quemado que acabó de ese teatrillo llamado política. Creo que fue en su entrevista en el Follonero donde le hice la cruz a la mayoría de políticos.

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