Casi todos los movimientos que nos mantienen con vida son involuntarios. A no ser que estemos meditando o dando una clase de relajación, nadie piensa en inspirar y espirar. Tampoco le decimos a nuestro estómago cuando hacer la digestión. Estos son menos llamativos, pero hay una cantidad de movimientos apreciables, externos e involuntarios sí lo son.
El ya nombrado se llama reflejo rotuliano. Este reflejo forma parte de los reflejos miotáticos, que son reflejos medulares en general. Como el rotuliano, encontramos los reflejos bicipital, tricipital, estilo-radial, cúbito-pronador y el aquíleo. Son la respuesta en movimiento a la estimulación a los tendones que les dan nombres.
Otro llamativo es el reflejo mandibular. En teoría, si abrimos la boca un poquito, sin hacer fuerza, y nos dan un golpe con un martillito en el trigémino (llamado así porque el nervio ocupa un tercio del volumen de la cara) la mandíbula se cierra.
Muy conocido también, es el reflejo fotomotor, en el que la pupila se contrae como respuesta a un estímulo luminoso. Tiene una curiosidad destacable, y es que aunque la luz sólo la reciba un ojo, el otro realiza un movimiento contralateral, reaccionando al estímulo en la parte contraria del cuerpo donde éste se realizó.
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| Búsqueda de los reflejos miotáticos |
Otro llamativo es el reflejo mandibular. En teoría, si abrimos la boca un poquito, sin hacer fuerza, y nos dan un golpe con un martillito en el trigémino (llamado así porque el nervio ocupa un tercio del volumen de la cara) la mandíbula se cierra.
Muy conocido también, es el reflejo fotomotor, en el que la pupila se contrae como respuesta a un estímulo luminoso. Tiene una curiosidad destacable, y es que aunque la luz sólo la reciba un ojo, el otro realiza un movimiento contralateral, reaccionando al estímulo en la parte contraria del cuerpo donde éste se realizó.
Otros como el reflejo de Babinski o el de Graspin sólo lo tienen los recién nacidos, y se pierde al cabo del tiempo, cuando el sistema nervioso alcanza un mayor desarrollo. El primero tiene lugar en el pie, estirando los dedos cuando algo roza el pie por una determinada zona. El segundo supone el cierre automático de la mano cuando algo toca la palma.
No responder a ciertos estímulos con estos movimientos, se considera patológico, y puede ser causa de enfermedades. Pero hay que saber que también existen reflejos para detectarlas. Por ejemplo, si tienes meningitis y te tumbas, involuntariamente moverás tus las rodillas hacia el tórax. Éste se llama el reflejo de Brudzinski.
http://es.wikipedia.org/wiki/Reflejo
http://es.wikipedia.org/wiki/Reflejo_osteotendinoso
http://es.wikipedia.org/wiki/Nervio_trig%C3%A9mino
http://es.wikipedia.org/wiki/Reflejo
http://es.wikipedia.org/wiki/Reflejo_osteotendinoso
http://es.wikipedia.org/wiki/Nervio_trig%C3%A9mino

